viernes, 30 de noviembre de 2012

Ya hemos arrancado

Hola a todos. En primer lugar quiero presentarme. Soy un chaval de 19 primaveras que en los últimos 3 años el máximo ejercicio que había hecho era levantarme del sofá para ir a acostarme a la cama.

En Agosto de este año decidí cambiar muchas cosas de mi vida, y una de ellas fue mi manera de aprovechar el tiempo del que dispongo. Yo solía jugar al tenis y hacer bicicleta de montaña, pero cuando me mudé a Madrid para estudiar la carrera abandoné todos esos aspectos deportivos para dedicarme a sobrevivir entre apuntes, exámenes, lavadoras, la cocina y la organización de una vida nueva. Siempre me ha encantado la montaña. Este verano, en Julio, estaba en los Pirineos de vacaciones con mi familia. Durante 10 días me levantaba, nadaba un rato, desayunaba, hacía largas rutas de senderismo y me bañaba en ríos gélidos. Después de haber tenido un segundo año de carrera horrible, especialmente a nivel personal, y un comienzo de verano nada agradable debido a un par de grandes sustos de los que te hacen pararte a pensar, decidí que desde ese momento las cosas iban a cambiar.

Lo primero a lo que me decidí fue a perder peso, pues estaba muy (muy muy muy) por encima del que debería tener. Los 10 días de natación, buenos desayunos y deporte en montaña me hicieron darme cuenta de que era posible. Cuando volví de viaje le dije a un gran amigo, mi persona de mayor confianza, lo siguiente:
-Tengo un gran proyecto en mente, algo realmente importante. Si veo que puedo con ello, te lo contaré cuando vuelva a Murcia en Septiembre.
El proyecto dependía de mí, y me veía con la determinación suficiente para darle un giro a todo esto.
Éste amigo del que os hablo es un gran deportista, excelente persona y genial consejero. Le dije que me había decidido a cambiar mi sedentarismo para poder disfrutar de mi mismo, de mi cuerpo, de la naturaleza.

QUERÍA EMPEZAR A CORRER.


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