Esta semana ha sido la primera de entrenamiento después de muuucho tiemo. ¿Que cómo ha ido? Pues muy bien, la felicidad que produce ese pequeño cansancio-placer de correr y la sensación que te deja cuando has acabado es algo adictivo. Ha sido duro, porque a cada paso noto las semanas sin correr y las cenas de navidad, ¡¡pero aún así he disfrutado muchísimo!! Han sido salidas suaves y no muy largas, y la semana que viene supongo que empezará a apretar la cosa.
Como muchos ya sabréis una de mis mayores pasiones es la montaña, y el día 26 y 27 de Enero voy a hacer un curso de Alpinismo con el Club Alpino Madrileño, así que ahora mismo estoy muy contento.
Para que tampoco penséis que he estado estas Navidades sin hacer nada, os cuento las dos cosillas más destacables de estas fiestas:
La primera, el 31 de Diciembre, ¡SAN SILVESTRE MURCIANA! Llevaba sin salir a correr desde los 11Km de Torre-Pacheco y hay que ver si lo noté. Me dio flato, estaba cansado, iba súper desconcentrado apretando y aflojando para buscar a mis compañeros... Pero bueno, no importa mucho porque fue una carrera por pura diversión, que corrí medio disfrazado junto a unos cuantos colegas antes de irnos a celebrar la nochevieja a casa de una amiga en la playa.
Tras comer entre carcajadas y lágrimas de risa, nos dirigimos a la "Morra de las Moscas", situada a 1503 m de altitud, desde donde se veía la bahía de Mazarrón, Carrascoy, y una panorámica impresionante del valle del Leyva. Tras recorrer el macizo y bajar hasta los pozos de la nieve nos adentramos en el valle para recorrerlo entero y llegar al punto de partida por otra ruta tras haber acumulado unos 1000 m de desnivel positivo.
Tras esta larga ausencia prometo ir informando del avance del nuevo entrenamiento, de las actividades que vayan surgiendo por la montaña y de los muchos pormenores que seguro encontraré por el camino.
